al ser engendrado

entre mi mamá y mi papá

Fui un retoño. Fruto del amor (hijo único varón) entre una mujer y un hombre (mi mamá y mi papá) quienes para cuando me encarnaron en la vida y les salió por tenerme, eran unos jóvenes estudiantes de Pasto en la Universidad de Nariño (Colombia) a mediados de los años 80s. Mi mamá estudiaba física y mi papá economía. Mi mamá no terminó la física por dos razones fundamentales siendo una de ellas, (como era de esperarse) darme a luz (traerme con vida) y la otra porque no había como; tenía que trabajar y por otra parte le hacía frente a la temprana muerte de su hermana mayor, la primera de 5 hermanas (mi mamá es la segunda) una tía a quien nunca vi en persona, solo en fotos. Mi papá, por su parte, no dejo la economía y se graduó años más tarde cuando yo tenía cumplidos 5 años de edad (me envió una tarjeta de invitación para su grado) pero nunca fue un economista ejemplar en cosas del amor. Amaba la bebida, cantaba imitando al cantante argentino Leonardo Favio y dejó a mi mamá cuando yo era un niño de unos 2 o 3 años de edad por irse atrás de una mujer caleña que para él seguramente era "como las flores" (escuchar "las caleñas son como las flores" de los Latin Brothers) se trataba de una señora viuda de cabello corto y bonito que vendía leche por el barrio de Pasto donde vivíamos mi mamá, mi papá y yo, en un sector no muy lejos del centro de la ciudad; cerca de la Cruz Roja. Al separarse mi mamá y mi papá (como era de esperarse) quien más tiempo se hizo cargo de mi crecimiento y educación de niño fue mi mamá. Mi papá intentó formar otra familia con la mujer de Cali y los dos hijos que la señora había concebido antes de estar con mi papá (una niña de 12 y un niño e 11 para cuando yo tenia 5 años de edad). Con mi papá, tubo un hijo con la señora por la cual dijo haber dejado a mi mamá (se podría decir que tengo un medio hermano, pero al que vi unas cinco o seis veces de niño de bebe y no recuerdo básicamente nada) Intentó mi papá entonces, dejar la bebida, dejar los sentimientos encontrados que tenía por mi mamá e intentó dejar dinero, comida, ropa y útiles escolares para mí. No lo hacía mal pero tampoco lo hacía bien y no le duró mucho su esmero y dedicación, murió con 34 años de edad. (cuando yo tenía 10 años) Por fortuna mi mamá no se murió, me dio tanto como pudo y hasta más. Vivió gratamente su edad adulta y se jubiló con 57 años de edad después de trabajar como secretaria por 34 años (la edad qué mi papá en vida tubo) sentada, frente a maquinas de escribir, un computador, calculadoras y papeles de papeles en un escritorio de una oficina al lado de la Iglesia de San Juan de Pasto, de lunes a viernes de 8am a 12pm y de 2pm a 6pm 8los sábados de 9am a 12pm) donde estuvo al servicio de unos hijos y nietos dedicados a la construcción, empresarios y arquitectos tradicionales descendientes de una familia adinerada.

al ser llevado

entre mi papá y yo

Lo último que le dije a mi papá que no soy yo, aunque me llame en principio también igual; es decir a mi papá en persona fue: "no querido verte más ". Y así fue. se me cumplido lo dicho. Desapareció de la faz de la tierra, se lo tragó la tierra para siempre dejando de ser alguien de carne y huesos para mí. No lo vi morir porque murió en un lugar que lleva por nombre La Hormiga (en El Putumayo, Colombia) y yo de niño vivía a faldas del Galeras, en Pasto, ciudad que quiero mucho pese a estar siempre cochina y con algo inacabado o por hacer, que ha quedado feo, mal hecho o se encuentra abandonado. Aun así, si vi desaparecer a mi papá de lleno o por completo. Dicen que su temprana muerte se debe a una cosa del corazón. Otros dijeron que murió de un duro golpe en la cabeza que se dio por querer bajar unos cirios (velas gordas de iglesia) que estaban en un alto andamio sin usar una escalera, una oscura noche en la que no había energía eléctrica (para eso quería las velas). Al treparse como pudo, en medio de muebles viejos y amontonados, se cayó de lo alto para atrás, dándose el golpe con el borde de una silla quedando herido e inconsciente sin nadie a su lado que lo socorriera en aquel lugar. Si es a mí a quien preguntan, yo digo que se mató (que se quitó la vida o se suicidó). La última vez que lo vi (y le dije lo que le dije) era domingo por la tarde, llegó de pronto todo borracho a visitarme (a verme) y me abrasaba con brutalidad, puesto una chaquea de cuero café mientras me cantaba "un beso y una flor" (canción interpretada por el cantante español Nino Bravo y compuesta por José Luis Armenteros y Pablo Herrero, también españoles) y le decía a mi mamá que su hora estaba cerca, que moriría en poco tiempo. Mi mamá le refutaba sonriente diciéndole que "yerba mala nunca muere" pero él no le veía el chiste, hablaba en serio, según él, una gitana le había leído la mano, pronosticándole que ese año se iba a morir. En fin, ese día, en uno de sus arrebatos, quiso besar a mi mamá y yo, con 10 años de edad, me opuse a ese majestuoso y telenovelero gesto de amor, porque como yo lo veía para entonces (o me lo hacían ver de niño), mi mamá estaba comprometida con otro hombre y mi papá, ya se había ido con la señora de Cali que vendía leche en pasto a tener otra familia a Cali, entonces yo me opuse con mis bracitos de niño grande, y le impedí con toda mi fuerza a mi papá el borracho, el cómico, el cantante, el carpintero, el economista y perfumando hombre que era, besara a mi mamá en la boca. Pasto presenció en cuestiones de segundos la lucha edípica de un niño con su padre por la mujer que les había dado calor a ambos en condiciones completamente diferentes y que con toso eso, no sabía para donde ir ni cómo reaccionar. Después de apartar a mi papá de la boca de mi mamá le dije lo que le dije: “no quiero verte más” y así fue, nunca más lo vi. Esa fue la última vez que lo vi. Ya más tarde, ese mismo año me llego la noticia de boca de mi abuela de que mi papá se había muerto hace poco, días y después de su visita y mi mamá, quien me lo confirmaba con su ojo llorosos, llorando como nunca antes la vi llorar. Y de ver como lloraba, yo también lloraba. Pero no lloraba porque mi papá se hubiera muerto, lloraba porque incluso estando muero, hacia llorar a mi mamá.

al ser concebido

desde mi mamá hacia fuera

Desde que mi mamá me ama es porque mi mamá me mima y desde que mi mamá me mima es porque mi mamá me ama. De bebe, mamé y mamé la teta de mi mamá hasta quedar saciado (mamado) de estar mamándola, dejándola igualmente cansada (mamada) de tanto amamantarme. Pero la cosa no termino allí. En Colombia, cuando una persona queda sin fuerzas de tanto andar metida en una cosa o en la otra (dele que dele hasta más no poder) se dice que queda !mamada!. ( por cierto, a mi mamá, no le he oído realmente decir esa expresión). En fin, en otras parte del mundo, mamada es una persona borracha o delirante de juicios que dice cosas sin pensar ("no mames" dirían los mexicanos) y la más común de todas las apuntaciones para esta expresión, está designada (como es lógico) para el sexo oral (una rica y buena mamada) . A mi mamá no le gusta nada lo que escribo, pero si el cómo lo hago. Dice que, aunque es difícil de entender mis trabalenguas ("pinches mamadas" dirían los mexicanos) hay una extraña fuerza y energía entre las letras que atravieso, que parecen, dice ella, "como poesía", má bien efervescencia diría yo, como espuma de leche hirviendo o como dice ella: "una especie de mensaje que cobrara vida", Sea como sea, mi mamá, encuentra inapropiado que "diga lo que pienso sin pensar en lo que digo" como Juaquin Sabina, el cantante español en "tan joven y tan viejo"un tema lindísimo de año en que mi papá se murió,(1996) y que está contenida en un disco llamado "Yo, mi,mi conmigo". En fin; cree mi mamá que lo que digo es demasiado intimo o personal y que al publicarlo, al hacerlo (al hacerme) del boca a boca de los demás, puedo quedar vulnerable , demasiado expuesto, demasiado desnudo y puede haber personas muy cerradas de la mente y el corazón que lo encuentren inaceptable, imprudente, atrevido. Tiene razón, es como si le escuchara decirme que el mar es "salado" o que "la noche es oscura y a veces tiene luna llena y otras veces no". Por eso escribo como escribo. No porque quiera que me entiendan, acepten o tengan compasión. sino porque así me voy haciendo y dando al mundo; descubriendo y transformando a mi manera; Enseñándome; velando y revelando (entretejiendo como la araña) el sentido de lo que soy y lo que no. Escribo para entrañarme y darme lo contrario a la luz, lo contrario a la sombra, lo contrario a la absoluta oscuridad; para darme un sustento liquido invisible, que no es la leche materna, ni el wiski que se derramaba mi papá por su ropa delante mio o el semen que me sale cuando eyaculo escondido sin hacer un solo ruido en los cuartos que voy uno tras otro ocupando, alquilando y dejando atrás por estudiante e investigador y también por artista que viaja por todo lado.. nada de eso; sino un líquido aparte (una bilis diferente, un humor latente aunque tiña un poco a menosprecio e indiferencia) de letras y palabras que me salen por todo lado y me nutren de igual manera, para ver y decir las cosas como son, como puedo, como quiero, como espero, como van. De afuera hacia adentro y de adentro hacia afuera. Gracias a mi mamá, escribir me es tomarle aire a la vida y respirar. Se cuenta que el domingo que nací, hacia mucho sol, eran las 10 de la mañana y que por unos instantes me dieron por muerto. Mi mamá había escuchado a las enfermeras hablar sobre unos recién nacidos que hace nada se habían quedado muertos. Eso la lleno de angustia y la puso a llorar descontroladamente el mismo día que salí de ella a este mundo. (tal vez lloraba tanto o más que yo) Según parece, me apartaron de su lado para meterme unos minutos dentro de un aparato raro de calor, de una incubadora o algo así. Para abrigarme} o broncearme un poquito la piel, Si me preguntan, puede ser que mi mamá llorara porque dentro de ella, rondaba la idea que algo malo podía pasar, que inconscientemente asociaba al primogénito varón que mi abuela había tenido (el primero de mis tíos al que nunca vi ni en fotos porque sólo llegó a bebe) y así, por ser hija de mi abuela, por ser yo el primer hijo de mi mamá (y el único finalmente) pensaba ella que le pasaría igual, que con a mi abuela, yo me moriría de nacido, pero no fue así.

al ser cuidado

entre mi mamá y su marido

Durante gran parte de mi niñez, posteriormente en mi adolescencia y en los primeros años de mi juventud, estuve bajo el cuidado y la compañía de mi mamá y quien vendría a ser su esposo (algo así como mi papá sin ser mi papá, mi padrastro). Gracias a ellos dos, a mi mamá y él, no me faltó comida en la boca, dulces para el recreo, ají para las papas, limón para el pescado y pude ir tanto al colegio como a la universidad (el esposo de mi mamá me iba a dejar y a traer en moto) conseguir tener algunos de los materiales más especiales con los que hice arte por aquellos años (materiales que no se podían comprar sino recolectar, sacar de la tierra o pedir que nos dieran) y me sentí plenamente acompañado, querido, letreado como solo un ser humano puede sentirse cuando es amado. Algunas personas piensan o creen que los animales también pueden llegar a gestionar tal humanidad, sentirse amados y llegar a amar tanto como son amados. Yo, la verdad, no lo creo así, pienso que el animal (y ya pensar en él dice de mi) no tiene que ver con el deseo de sentirse amado o amar a los demás porque es mucho más afín y fiel a su existencia y particularidad entre las cosas que le rodean (incluyendo al ser humano) y por lo tanto mas conciso en el amor. El animal es animal, el perro es perro, el gato es gato y no se importa con amar a otros seres fuera de su convicción de lo que ellos ubican para el otro. Por más de que le pongan el nombre de un dios griego o de un pastelito japones ( por cierto, "Aquiles" le puse al perro que por recién nacido, saqué de una tienda y les encarté a mi mamá y su esposo). El animal para mí, ya de por si conlleva amor sin fuerza pero cargado de energías, por fuera y bajo cuidado. El animal no necesita casarse o ser casado ir a la escuela, que le enseñen a querer o a dominar un idiomas, ni saber como se lavar ropa en casa, como se cocinar para más de uno y se hace el aseo. No entiendo ni quiero entender porqué a los animales se los educa como se les enseña a los soldados (con conductismo), si te portas bien te doy un premio, si te portas mal te voy a castigar. ¿Qué enseñar al animal? en que lugar orinar, donde dormir y cuando y no ladrar o atacar. Esta bien, pero para mi que el animal no necesita de educación para amar, solo para ser amado. Yo en cambio, educado para todo, incluso para dejar de amar, para ser animal de espíritu y ellos dos, ella y el, mi mamá y su esposo, fueron responsables para bien o para mal de toda mi educación. Aunque se traten hoy en día como se traten o hayan tratado, y digan o dijeran lo que se digan, más que responsables, fueron quienes me brindaron la educación como quien brinda un abrazo a un árbol en un parque todo grande y lleno de naturaleza. Mi mamá y su pareja se casaron cuando yo tenía entre 13 o 14 años de edad. Asistí a la boda convencido de que andaba vestido muy elegante; lo cierto era que me veía muy chistoso (inapropiado, como a menudo supongo que pasa cuando asisto a ese tipo de ceremonias) El día que que se casaron, yo llevaba puesto una corbata amarilla con la imagen de la cara del pato Lucas (ese pato negro de la Warner Bros que es capaz de hacer rodar su pico alrededor de su cabeza cuando le dan un tiro). Llevaba también una camisa en color verde botella, unos zapatos tenis en color naranja y un conjunto en dril (chaqueta, pantalón y gorra) de color café con leche que me quedaba todo ancho y estaba influenciado (¡mal influenciado¡) por los artistas que tenía ingenuamente como referentes para aquel entonces (Sandy & Papo, Big Boy, los Backstreet Boys y Torbellino) Mi mamá no se importó nunca con mi vestimenta, lo importante para ella era que no tuviera lagañas en los ojos, pelos o mocos saliendo de mi nariz y mis uñas estuvieran cortadas y limpias. El esposo de mi mamá, algo decía de vez en cuando, pero de todas maneras de niño a él no le hacia mucho caso y de joven practica mente ni lo determinaba, llegaba un poco a incomodarme. Mi mamá se casó de color blanco hueso; pero sin ningún velo en la cara y su pareja de un verde claro que me recordaba el jugo de lulo en leche. Se casaron en la iglesia de San Juan de Pasto que se encuentra justo al lado del lugar (la oficina) donde mi mamá trabajó desde el año que yo nací hasta que consiguió "se-reformar" (jubilar en portugueses). Había de entrada en la oficina donde mi mamá trabajaba (probablemente aún esté) una escalera en espiral y una reproducción impresa del Guernica de Picasso del tamaño de mi cuerpo cuando era un niño de 8 años. En la iglesias de San Juan en Pasto ubicada a pocos pasosos, también hay o había una escalera en espiral y no había un Picasso como es natural, pero si una pintura y no a pequeña escala sino mucho mas grande de un San Antonio vestido de capa azul con flores doradas en su vestimenta pintado al óleo por un autor del cual no se ni el nombre pero creo que es bonito como pinto la capa.

al ser puesto en linea (aliado)

junto al esposo de mi mamá

Llanero en solitario (llanero solidario) El esposo de mi mamá; que viene del Tolima (entre Cajamarca e Ibagué, Colombia) es antes que nada o primero que nada (antes que otra cosa) en persona el hombre a su lado con quien comparte la intimidad. Lo que quiere decir que, al no ser mi papá, se encuentra en un lugar de quiebre, pero en sintonía con la línea que el Amor le deja estar. Por eso, es para mí, mi mejor aliado; mi mano derecha (considerando además que soy izquierdo). La persona que más me ha colaborado a ser quien soy en la ejecución y manufactura de la mayoría de las cosas que he hecho como arte durante mi formación. Es claro que existen motivos de sobra para que de mi parte lo llame o considere como un padre para mí, o incluso afectiva y calurosamente mi verdadero papá o también, una especie de medio hermano mayor. Después de todo, me ha cuidado y ayudado en todo cuanto le he pedido y me llama "mijo" (abreviatura colombiana de mi-hijo) pero cuando se quiere referir a mi mamá usa la expresión "la mamá" o "la mami" (sin el mi) diciendo cosas como: "es que la mamá esto" o "ya le paso a la mami", como si su esposa (mi mamá) nos conectara y recortara en el mismo punto umbilical a los dos. En fin; no le digo papá, ni padrastro, ni medio hermano, porque no lo veo así y lo siento... Veo injusto llamarlo de otra forma que no sea por su nombre; teniendo en cuenta además la referencia de papá que tuve hasta los 10 años y el medio hermano pequeño que mi papá en su obsesión por ser feliz me arrimaba con todas su fuerza y atribuía como un hermano por completo, del todo, por haber embarazado a otra mujer, que no era mi mamá; como si no supiera distinguir por más niño o pequeño que fuese entre entrañas de artimañas. Por eso y mucho más, El esposo de mi mamá es por fuera de mí, mi familia en la realidad continua (mi verdadera familia) si tuviera que definir a un integrante como representante entre tantos que la conforman y la deforman seria a él, aunque con él, no tenga parentesco alguno de consanguinidad o apellido. Cuenta que estudió un tiempito (un semestre o dos) de filosofía en la Universidad de Nariño, que llegó a Pasto cuando era adolescente y se graduó de bachiller del nocturno Champagnat. Que vivió en el barrio Agualongo de Pasto casi toda su juventud y que de joven tomaba mucho trago, jugaba mucho micro y pedaleaba mucho de bicicleta para ir de Pasto hasta el Encano, Ipiales y Chachagüí. Trabajó de bartender en una wisquería del centro de la ciudad donde un día una de mis tías presume haberlo presentarlo a mi mamá. Dejo de trabajar en la wisquería, por algún tiempo estuvo desempleado, cuando quería dinero para que nos subiéramos a las atracciones mecánicas de "la ciudad de hierro" le decía a mi mamá que le prestara plata. Me inculcó la afición por andar en bicicleta, me enseño también a conducir motocicleta y trabajó después en diferentes empresas de mensajería como repartidor. Trabajó en Postobón (empresa de gaseosas colombianas) cargando, empujando y llevando carretas, llegando luego a tener un cargo de administrador de una de las bodega que con él adentro fue asaltada pero afortunadamente salio con vida. Trabajó en el Sándwich Cubano (franquicia de comida rápida colombiana) entregando domicilios y haciendo consignaciones del dinero en efectivo que la empresa recibía. Una ver, por hacer su tarea de depositar esos dineros, una personas por quererle robar, le metieron tanta burundanga (escopolamina) hasta dejarlo intoxicado pero afortunadamente salió con vida y no le robaron el dinero, sin embargo lo despidieron "del sándwich" cuando le salieron sus primeras canas, afortunadamente aprendió como se prepara la salsa de ajo y el pan al horno, Luego, trabajó en el DERF (Dinero Rápido, Fácil y Efectivo) empresa que llego a su quiebre de manera desastrosa para Colombia (la crisis de las pirámides) de la que no salió ganando sino mas bien perdiendo pero afortunadamente inocente y con vida. El DERF se vino abajo, o el estado le dio de baja y ya no dio más dinero rápido, fácil y efectivo, la empresa daba el doble (hasta el triple) del dinero a gente que le llevara y dejaba con ellos por un mes su dinero. Era una locura. Trabajó también como cartero o repartidos de envíos por correspondencia para varias empresas de correos de Colombia donde se trasnochaba inventariando paquetes de diferentes lugares del mundo siendo vigilado por una cámara las 24h hasta el día que mi mamá se jubiló y que un espacio de arte en Pasto que abrí como pude con el amor y la ayuda de varias mujeres donde sin ellas no hubieran hecho nada, tomó cierto vuelo, como una cometa y él lo asumió en sus manos. El esposo de mi mamá se puso al frente del espacio de arte; es el representante legal del espacio mientras yo para él, una especie de jefe a la sombra, uno que (por ser él quien es) le paga para que haga lo que mas quiera, para que esté donde quiera estar, para que lo haga a la hora que quiera, cuando quiera y de la forma que quiera pero eso si ¡moviéndose! (sin quedarse dormido). Hubo una época en que también condujo un Piaggio (pequeño carro de carga colombiano) que tubo por algunos años. Diría que el esposo de mi mamá es un hombre increíble en todos los sentidos, por aguantarme y por todo lo que ha pasado en sus trabajos antes del espacio de arte y también dentro de él. sobre todo porque cuando se enfada, no se lleva ni una miga de pan a la boca; no come nada y se pone verde como el Hulk de los años 70 (el hombre increíble de efectos especiales de bajo presupuesto que pasaban por televisión) . Sea como sea, si de algo sabe el esposo de mi mamá es de marquetería, ebanistería, carpintería, marroquinería y construcción. Es un hombre de admirar. Es buena gente con todo el mundo y si no está sonriendo es porque simplemente no ha venido o no está por aquí.

al despertar en Barcelona

mi amistad con J.M. Orllag

Despertaba yo entonces por una de esa partes que nunca se ha sentido ni visto a si misma tan española (tan metida en ese saco) En aquella tan "bonica" y "petitona" Catalunya, no muy lejos de la calle Vallespir en Las Cortes de Sarriá de Barcelona. Despertaba allí, por ser y para estar amigo de J.M. Orllag. Él es mi amigo. Yo despertaba en su cuarto mientras él dormía en otro junto a una mujer más latina que el latín que no era catalana ni mucho menos española.Suramericana talvez, como yo, o centroamericana, también podría tratarse de una norteamericana si recordamos que México es mas norte que centro. Amanecíamos entonces en un apartamento que los padres de J.M Orllag. le permitían ocupar si mensualmente les llevaba sin incumplimiento dinero por estar allí (A sus padres les pagaba por el lugar donde dormir) Que les pagara a mí me parecía de otro mundo, de primer mundo, pero también de un mundo duro y mala leche. J.M Orllag trabaja mucho (todavía trabaja) como charcutero en en la Boquería de Barcelona (Mercado principal) sin que de nada allí cuente que sea un conocedor de cine, literatura, historia, política, música, cultura general y un magíster en producciones artísticas e investigación graduado de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. Fue en la UB de hecho y no en la Boquería donde nos enteramos por primera vez uno del otro. Durante mis estudios de maestría le compuse un tema comienza diciendo que él "es muy grande y no se mide en decir lo que quiere de la vida "... y terminaba con la frase repetida una y otra vez donde recalco que "al parecer a nada le tiene miedo"... J.M. Orllag es el más grande amigo que tengo. Y no digo esto en términos de grandilocuencia porque no creo que un amigo sea mayor o menor (mejor o peor) que otros. Creo que solo es cuestión de proximidad en la distancia. Creo que los amigos existen porque al principio se dan bien. Y mal que bien se van haciendo buenos de lo bueno poco a poco sin exagerar. Dejando en paz a dios, el diablo, el sol y la luna y robándole un pedazo de oración a la iglesia católica para ponerla donde tiene que ser, diría que cada amigo es “justo y necesario” nuestro “deber y salvación”, o a lo mejor: "un lujo que hay que darse" nuestro "beber en adicción". Se hace amigo siendo amigo, dando lo que se da y dando siempre lo mejor en ello. J.M. Orllag da mucho de si. Es el más alto y tosco de mis amigos en los sentidos donde el cuerpo nos hace andar. Cuando J.M. abraza a las personas, es normal que proceda luego por levantarlas en sus brazos. Y como todos mis amigos, es mi amigo por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas no son de las guerras de las galaxias, la vida se torna alimento de comida rápida y el arte: un batido en el corazón.

al despertar en Belo Horizonte

mi amistad con Norma Royel

Despertaba yo entonces por el estado de Mina Gerais (en el Brasil) desde el alto, acomodado, exuberante y silencioso Mangabeiras, sobre la Coronel Pacheco en Belo Horizonte. Donde las nubes me hacían ver al cielo en perspectiva. Despertaba allí, por ser y para estar amigo de Norma Royel. Norma Royel es mi amiga. Toda entusiasmada me preparaba, me ponía en el plato y me daba de probar de su Taioba. Una plantada toda grande y verdosa que tiene en la planta baja de su casa. Yo era solo uno más de sus huéspedes en su casa toda linda con piscina y "churrasquera" llena en su mayoría de hombres apuestos y elegantes donde solo Norma Royel es mujer de sexo femenino. Los demás, casi todos bellos homosexuales dedicados al derecho, al arte y la producción musical Y yo, como siempre, la excepción; el artista que escribe para hacer obras y hace obras para escribir, un heterosexual que se excita y pierde con facilidad la cabeza ante los encantos temperamentales ,fuertes y dulces de mujeres calurosas que les gusta el limon y son "do femenino no femenino" (citando una frase de una de sus amigas, que apropósito: me pintó el brazo con los dedos usando colores fluorescentes que brillaban en la oscuridad durante el carnaval) Sea como sea Norma Royel es una ceramista tejedora o tejedora ceramista que hizo una vez una copia de sí misma en barro cocido (de ladrillo, del que se hacen casas y macetas) para partirla en pedazos y repararla con bordados en hilo rojo que me recuerdan a los cordones de mis zapatos. Norma Royel y yo, nos enteramos uno del otro por vez primera en Coímbra; haciendo el doctorado. Somos de esos amigos que han llorado juntos, peleado juntos, reído juntos, viajado juntos, caminando juntos e intentado hacer arte juntos, además de bañarse juntos cada quien con con respectivo traje de baño para que no se nos salga lo animal... (para que a mi no se me salga lo animal de estar con ella en su pisana) No por nada, Norma Royel para bien y para mal ha sido llamada de "bruja" por los inquilinos de su propia casa; algunos asustados, sorprendidos porque tiene un "blog oculto" donde aparece fotografiada en ríos y estanques de agua dulce imitando a la Ofelia de John Everett. Norma Royel embruja a más de un Hamlet con su belleza y forma de ser. Es guapísima. Tiene ojos que cautivan. No aparenta la edad que tiene o debería tener. Cuando algo no le gusta a Norma Royel, no dice que no le gusta pero; dice un “no sé” y pregunta un "¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?". que te da a entender que no le gusta. Como todas mis amigas, es mi amiga por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, a la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas son de mar y aparecen en cajitas dentro de su alcoba, la vida una hoja de árbol suelta a flor de piel por los suelos al caer y el arte: un entre(tanto) de memorias y cajones encontrados.

al despertar en Bissese

mi amistad con Diurno Bornota

Despertaba yo entonces de un sueño fino e imperial, de cervezas "pregos" y "bifanas" (emparedados con carne en Portugal) no muy lejos de la boca del infierno donde se cuenta que un amigo del poeta Fercho Pessoa (a los Fernandos de cariño se les dice Ferchos en Colombia) desapareció o apareció por Arte de magia. Entre Cascáis y el Estoril. En el alto Bisesse del poblado de Lisboa, con la barriga llena y el corazón contento lleno de alegría a mas no poder. Me alojaba en casa de familia respetable de artistas fraternales ubicada en una calle que de nombre lleva Almada Negreiros, donde se cuenta que dicho pintor (amigo también del peta Fercho Pessoa) tuvo su taller. Allí, en dicha cada,respira arte, ojeaba libros a cada instante y era bendecido con buenos deseos por cada lado, Despertaba allí, por ser y para estar amigo de Diurno Bornota. Diurno Bornota es mi amigo. Él y su familia me ayudaban; me brindaban hospitalidad desbordada de generosidad. Cuidaban de mi. Diurno Bornota me dejaba usar su taller y me conseguían las piedra sobre las que quería dibujar. Supimos uno del otro por primera vez como colegas de la Universidad de Coimbra. Diurno Bornota, llegaba tarde o no llegaba a las clases, se venía desde Lisboa en tren hasta Coímbra pero pese a esa distancia (que en realidad no es mucha comparado con el Brasil donde también nos hemos visto) nos dio tiempo para comenzar a andar nuestra amistad. Para intercambiar nuestras historias como hacen los amigos, Y Diurno Bornota tiene tantos amigos en Lisboa haciendo arte por cada lado y cantando en karaoques. Me llevó a sitios en Lisboa a los que nunca hubiera estando sin él. Al estado da Luz por ejemplo, para ver un juego del Benfica que perdió por uno cero, a restaurantes tradicionales muy buenos; a acepción de uno, que no era nada bueno, que nos decepcionó tanto en todos los sentidos que sin pensarlo demasiado, em compensación, me saqué una piedra cuadrada que según el restaurante hacia de plato, digamos que me saqué el plato para sobre el hacer mis dibujos de Instagram. ( una cuenta de números que dibujo)...Frecuentamos un par de veces, un bar nocturno de poesía, de recitales de poesía donde Diurno Bornota compartió una vez su poema del "aminduim" uno que cuando las mujeres escuchan vale cada palabra la expresiones de sus rostros. Diurno Bornota hace humor, pinta, escribe, compone música, toca instrumentos de viento, sopla. Somos algo parecidos o como le escuche decir un día que me quería llevar de acompañante a una comida elegante con dos de sus amigos y un padre que es gestor de arte en Lisboa "o meu amigo é tranquilo, é tipo uma versão minha em colombiano, estás a perceber?". Y es que de las primeras cosas que me dijo en la cantina del San Gerónimo de la UC fue: “o Adrien, tu e eu somos diferentes caralho” ¿cual es la diferencia? le pregunte sin dignidad, Encendió un cigarro y lo llevó a su boca.. Se cual sea la diferencia, nos damos a la amistad, a nuestra saludes y empatías. Como todos mis amigos, es mi amigo por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, a la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas son bolas de villar en el espacio sideral, la vida portuguesa puede ser una fruta grande roja de agua por dentro y verde durar por fuera en la que pintoras de otras latitudes y se dieron a la tarea de escribir "viva la vida" antes que Coldplay en el 2008 y el arte: todo cuando nido en casa, nido de ave y aves en huevo al infinito hemos venido siendo para acabar.

al despertar en Bogotá

mi amistad con Jun la Roue

Despertaba yo entonces otra vez por la capital del país que con todas las dudas del mundo por fuera y dentro me vio nacer. Y me ha dado (hay que decir) en menores y mayores grados lo que soy en la vida para vivirla. Despertaba en Bogotá días después (una semana o dos) de haber andado; dando de caminos perdidos de montaña por Tierra Adentro, por el Cauca de Colombia bajo la compañía y dirección de mi amigo Jun la Roue (Roue quiere decir rueda en francés, Jun la Roue es de nacimiento colombiano pero sabe mucho de francés). Despertaba en su casa o en la casa que su tío le dejaba ocupar por un precio razonable en el barrio de la Macarena. Despertaba metido en un “sleeping bag” (saco de dormir) sobre una colchoneta de fina capa de aire, inflable muy confortable, em el centro de su cuarto para la meditación y el arte de pintar que había reservado, Jun la Roue vive en casa con su perro de nombre "Director" y con algunas de sus plantas (bellas plantas), también con piedras que han venido desde el oriente y otras desde la vuelta de la esquina. Dormí un día rodeado de algunas de sus obras de toda la vida y sus pinturas en esmalte ordenadamente protegidas. Despertaba para ser y estar amigo de Jun la Roue. Jun la Roue es mi amigo. Nos enteramos uno de otro no por primera vez en Barcelona como estudiantes de la maestría que nos dio para estar allí. Jun la Roue no era estudiante de mi generación en a UB pero venia solo un año atrás, y como buenos colombianos artista nos empezamos a juntar. JJun la Roue es el amigo que me dejó inquieto y deseoso por cruzar el mar en barco (el lo hizo primero con su pareja de aquel entonces) Me lo encontré en Colombia después de su desembarque (avía llegado por el caribe, por Cartagena) nos quedamos a ver en la Universidad Nacional donde alguna vez estudió cine. Recuerdo que llegó en una patineta amarilla del tamaño de mi antebrazo. He estado con Jun la Roue tambien en Bolivia, en una residencia de Arte por Zamaipata y Santa Cruz de la Cierra. En aquella ocación, Jun la Roue hizo entre otras cosas una nariz de perro con sus manos a tamaño natural (la de un pastór aleman) en barro húmedo (arcilla) que dejaba ir secando poco a poco sobre su palma para que le fueran saliendo grietas. Eso hizo él en Bolivia mientras yo hice algo similar; hice una cama diminuta a menor escala, digamos del tamaño de dos narices de perro. Jun la Roue es el amigo que me compró (al que le vendí) un metro cuadrado de tierra (1x1) en Cimarrones a las afueras de Chachagüí. A partir de un lote que me ha traspasado mi mamá como uno de sus mayores tesoros y legados. (cuando mi mamá presiente problemas económicos siempre dice: “cualquier cosa allí esta el lote, lo podemos vender”) El lote no es muy grande pero tampoco es pequeño. A mi amigo Jun la Roue, nadie le quería vender un metro cuadrado de tierra para su arte, porque nadie vende tan poca tierra (solo en los cementerios y solo para los muertos, no para hacer arte) entonces yo le colabore. Recorté o separé un pedacito del lote para él. Le vendí el trocito de parcela al parcero a precio regalado, “a precio de huevo” dirían los paisas para que Jun la Roue demarcara allí con palitos azules una de sus obras. Su metro cuadrado en tierra. Como todos mis amigos, es mi amigo por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas giran o rotan a la vuelta de otro sol, la vida se hace por tierra y el arte es una hoja lesionada, enyesada por la caída con letras grandes y bonita en su cuerpo que dicen “no te vayas”

al despertar en Maputo

mi amistad con Afelino Animalte

Despertaba yo entonces algo consternado por los lados de la Polana Cimento, no muy lejos donde vivía Afelino Animalte con su hermano en un onceavo o treceavo piso sin ascensor de la calle Patrice Lumumba de Maputo. Despertaba a pocas calles, sobre la Salvador Allende. Afelino Animalte me animaba y acompañaba de vez en cuando hasta allí, de camino a casa, pasada la medianoche para que si la policía apareciera no me extorsionara. Despertaba allí. para ser y para estar amigo de Afelino . Afelino Animalte es mi amigo. No bebe alcohol, no fuma, no se droga, pero sabe cómo es todo eso y no tiene problema con que los demás lo hagan. Me brindaba la cerveza que le regalaban y recibe por cortesía porque a la gente que le ofrece algo no le dice NO pero a las cosas como tal SI. Me hablaba todo el tiempo de cómo era África para él en su interior; en el sexo con las mujeres del norte de Mozambique, la cosa con el lobolo (“riqueza de la novia”, “precio de la novia”) y otras cosas por el estilo. Me llevaba de arriba abajo por Maputo para que me hiciera idea de donde estaba todo puesto por allí y donde podía tener o encontrar lo que me pudiera llegar a hacerme faltara. Afelino Animalte venía de Manica; se había venido a Maputo para a estudiar artes. Me llevo a ver su facultad. Me llevo a ver también a su maestro de escultura, un tipo super chévere, un artista que Afelino Animalte había tenido como su profesor. Llegamos al mediodía después de una hora y media de viajes en chapa y el maestro era el único cliente en un pequeño bar a nuestra espera. También el único en estado de alicoramiento de recinto. Acompañamos al maestro hasta que se acabó la bebida y nos hablaba del Renacimiento Italiano. Como el maestro de Afelino Animalte quería tomarse otros traguitos, se pidió una botella de plástico para llevar consigo 4 o 5 chops adicionales. Fuimos luego a ver a su señora esposa quien al verme en persona y solo de verme daría la autorización si podía entrar al taller del maestro o no. Pude entrar a ver sus esculturas. Unos bichos fenomenales. seres de otro mundo para mi y al mismo tiempo muy familiares. El maestro me pedía que lo fotografiara junto a su trabajo cruzado de brazos, piernas y con una sonrisa de allí a la luna... Afelino Animalte y yo nos enteramos uno del otro porque “Afroivan” del Street Art Maputo nos presento. Luego vinieron las andanzas. Nos encontramos una vez en el lanzamiento de un libro del escritor Sérgio Raimundo titulado "As ancas do camarada chefe". Ese día Afelino Animalte llevaba unas sandalias que para mí eran imperceptibles a la vista; me daba la impresión que iba descalzo al lanzamiento de ese libro. En otra ocasión la policía nos detuvo un día a media noche para una minuciosa inspección. A Afelino Animalte ni preguntas ni requisas le hicieron. A mí me toco sacar hasta el último medio grano de maní que me había olvidado comer y ni siquiera sabía que tenía en la mochila. Cuando vi que uno de los policía se puso un guante con el que sujetaba algo entre los dedos para introducir en mi mochila me entraron ganas de llorar. Era claro que el agente me quería poner algo para luego extorsionarme o hacerme culpable de algo para su conveniencia. Afelino Animalte me ayudo a mantener la calma. Conseguimos salir ilesos y sin que nos extorsionaran. Como todos mis amigos Afelino Animalte es mi amigo por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, a la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas no son de carne ni de cielo sino de pura oscuridad, la vida es un baile en el centro de la pista y el arte: estrellar pasiones a la vida en pasos de baile sin compas

al despertar en Logroño

Mi amistad con Arha Uvino

Despertaba yo entonces en la alcoba de su única hermana (Mafalda) donde había un micrófono de TVE (Televisión Española) con el que su madre (también de nombre Arha) había hecho probablemente más de un reportaje en su juventud . Despertaba ubicado en la Joaquín Elizalde, en el Logroño de la Rioja de Española. Despertaba allí, por ser y para estar amigo de Arha Uvino. Soy amigo de Arha Uvino y también de Tita Venacruz que es la misma persona y solo años más tarde me enteré que el nombre de Tita Venacruz era un sobrenombre en honor a un enamorado que la llamaba de esa manera (no conocí a ese hombre pero se ve que no era para ella cualquier hombre). He despertado cerca de Arha Uvino, en la cama de Arha Uvino y también con Arha Uvino a mi lado, dándome la espalda y los centímetros suficientes de distancia para que nada se confunda con amor de otro tipo. Sin pasarse del límite. Mas que nada en Quito donde estuvimos juntos para ver la mitad del mundo y yo llore y Panamá donde trabajó unos años y me llevo a ver el canal de Panamá y yo reí (al igual que mi amiga Axa Caldera, detesta que me ria sin justificativa y por cualquier cosa) . He despertado también lado de Arha Uvino en Sitges, durmiendo en cama nuevamente de su hermana en el mismo cuarto, con menos de un metro de distancia mientras su hermana dormía afuera de la alcoba, en un sofá por cortesía conmigo. Arha Uvino y su familia me quieren mucho o yo al menos me siento muy querido y muy bien recibido por ellos. Especialmente por Arha Uvino. Pero la verdad es que... honestamente: nunca quise ser amigo de Arha Uvino. Tenía claro por cada una de sus pecas que quería que fuera la mujer de mi vida en el amor hasta donde su vida o en vida ella se lo pudiera permitir. Y sobre todo permitir como española antes que como artista. Nos enteramos uno del otro por primera vez en Barcelona y me bastó solo con verla pararse en pasitos de valet sin justificativa o darse de amores con un musico despistado que tenia para entonces, pero sobre todo, escucharla y verla como decía las cosas y las cosas que hacía para llegar a su arte para soñar o ilusionarme con ella como mujer. Soñaba con Arha Uvino en el amor por fuera de la amistad y por dentro de la vertiente, en el amor de las parejas y el sueño poco a poco se me fue velando y fui asumiendo la realidad. La amistad es mi lugar con Arha Uvino cuando estoy despierto, ella me puso en mi lugar desde el comienzo y siempre me ha dejado en claro que es mejor así para los dos porque esa es la cruda realidad, como el jamón serrano y mi pie inflamado que llevé por un tiempo en el Ecuador (Arha Uvino sospechaba que por pintar pintores con pies hinchados el pie se me había hinchado, por anteponerme a lo real, por jugar con la imagen en pintura) Por eso somos “amigos simplemente amigos y nada mas” como canta la mexicana Ana Gabriel. No soy el tipo de hombre que Arha Uvino desea para el amor. Como dicen los españoles, ser su amigo para mi es"cojonudo" o está "de puta madre" , no me martiriza, a ella a veces la pongo furiosa y le parece repulsiva mi forma y comportamiento de ser y se pone mal. Los hombres le caen mal. En especial hombres como yo que han amado sin proyección y sido amados por mas de una mujer ideal y no han resuelto absolutamente nada en su vida en cuestiones de amor (como si hubiera algo que resolver en el amor, el amor para mi es lo que disolver la vida, el arte es lo que hay que resolver) En fin. Arha Uvino no piensa igual que yo y eso es bueno para mi y como su hombre no me quiere ver o tal vez consigue verme como el hombre que realmente soy. Por eso me ha puesto la canción “si tu eres mi hombre” de la Española Lorena Albares cuando le dije que quería hacer el video clip que el Español Miguel Bose protagoniza en “amante bandido” pero a la inversa, es decir; entrando como expedicionario para salir como ejecutivo de una biblioteca. Arha Uvino me ha enseñado y aproximado a ver otras maneras de contornear el mundo y mi masculinidad. De simpatizar la vida y trazar sus formas desde mi singularidad plural. Lleva de tatuaje en el costado de su costilla derecha un dibujo que le hice de una mujer comiéndose a un león inspirado en uno que me hizo ver de Kiki Smith donde pasa, evidentemente (como es natural) lo contrario, lo que se espera, que el león se coma a la mujer y no al revés. Quiero a Arha Uvino como es y no me importa que no me quiera como hombre porque me quiere como su amigo. Y como todas mis amigas, es mi amiga por razones que van más allá de esta lógica o cualquier otro entendimiento; lo que no quiere decir que no entienda porque somos amigos. Somos amigos por amor al arte, a la vida y las estrellas. Sobre todo cuando las estrellas son escarcha pegada en una tabla pintada de negro , la vida un corazón de plastilina hecho a mano y el arte: lo que nos espera, nos separa, nos desespera, nos pertenece y vuelve a rejuntar. Lo que nos resuelve.

para Aiva Patglene

"𝒇𝒐𝒈𝒐" 𝒚 "𝒅𝒐𝒆𝒏𝒕𝒆"

"Fogo" y "doente" soy para Aiva Patglene como hombre en el Amor, o al menos así me expresó que era en su momento para ella. "Fogo" y "doente". Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos y por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da, ¿que más da? No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Rolling Stone". Además, Aiva Patglene es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: la mujer sin edad suficiente para envejecer a mi lado que me recuerda que tan inmaduro soy. Como diría Luis Alberto Espineta en el Almendra de los 70 “muchacha pechos de miel”. Estudiante de arquitectura , hermosa "loira" de ojos cerrados y boquita rosa al natural que me robo en Coímbra cuantas veces quiso el corazón de humo que tengo por ser quien soy. Y, pese a que me lo quitara sin que yo me diera cuenta, siempre me lo traía de vuela, como si lo tomara prestado solo para darle un paseo por las calles de piedritas portuguesas y luego (después de haberlo raptado) devolvérmelo irreconocible y no en excelentes condiciones sino en una mucho mejores. Yo igual se lo hubiera dado de habérmelo pedido de una sola bocanada. Un día dejó de robarme el corazón y simplemente lo arrojó al viento, lo dejo suelto en el teléfono; como si fuera un suéter que había llevado puesto por el frio y que se quitó de encima porque comenzaba hacerle calor. Tal como pasó con el suéter negro que dejo tirado no muy lejos del Jardín Botánico y que, le había dado su papá (un hombre entrenador de golf al que acusaba de bolsonarísta y de haberla abandonado). Estuve “doente” de haber hecho el amor con Aiva Patglene una semana o dos. Tuve que ir al hospital Cuf de Coímbra para que me vieran el pene y los testículos en ecografía, Aiva Patglene me quiso acompañar a las ultimas dos sesiones y estuvo junto a mi mientras le leía en la sala de espera algunas páginas de "la imaginación" (un librito de Jan Paul Sartre). El sexo me dolía en serio. Me hacia eco por los adentros. La última vez que hicimos el amor fue escondidos en un baño de mujeres de la Facultad de Psicología y Ciencias de la educación. Pero la causa de mi “doença” según el medico, era una infección (nada grave) no por lo de afuera sino por lo de adentro, por haber metido el pene en una región del cuerpo en la que recomendaba entrar siempre con la debida armadura o con el campo de batalla completamente despejado. La verdad es que en el inicio de nuestro amor, comencé a amar a Aiva Patglene fuera de toda relación sexual, de todo ese sexo loco, rico y desenfrenado, lo hacíamos simplemente pintado fieltros chinos con jugo de remolacha cocida (Ella quería que yo fuera su profesor de pintura a la luz de la luna durante las noche de otoño e invierno de Coímbra, yo quería producirle orgasmos con la mera punta de mi lengua, mis dedos y antes que mi pene, mi alma) Lloró inesperadamente la primera vez que nos dimos de caricias en la pieles de colores diferentes. Me asusté mucho. Quise parar. No me parecía nada normal, pero ella me decía que todo estaba bien, que no me preocupe, que no lloraba de tristeza ni de horror sino de felicidad. Me pedía cosas que a cualquier miembro del grupo surrealista le hubiera hecho llevarse la mano al mentón. ¡subrealisicimas! Me pidió que le despintara la boca con los dedos pulgares, que le dejara usar mi pijama para quitársela, que le leyera al oído "La utilidad de lo inútil" (un librito que me encontré en la biblioteca municipal), que le escribiera a mano sobre su cara lo que sentía mientras ella caminaba de frente y yo para atrás (me hizo caminar para atrás escribiendo sobre su cara de rasgos lusitanos y vibraciones brasileras lo que sentía) Me pidió que le enviara una carta de amor desde Portugal al Brasil que desafortunadamente nunca llegó a sus manos (creo que mis carta no eran del todo carta sino una escultura contemporánea) La empresa de correos me las devolvió porque para que fuera entregada, Aiva Patglene debía de pagar un flete y ella se reusó. Entre tantas cosas sorprendentes y maravillosas que me pidió, recuerdo con admiración y cariño la copia de la letra "A". Me pidió que copiara, que imitara a mano la letra A de su firma. Le gusto tanto la copia que hice, (tan poco fiel a la original, tan mala copia) que se la hizo tatuar debajo del brazo izquierdo lo más fiel posible. ¿Quien se la tatuó? no se, ¿pagó? quien sabe; pero su primer tatuaje, en su primera instancia por Europa, fue tatuarse mi copia de la primera letra del abecedario que hay en su nombre, en su firma. Una pequeña letra no mayor al tamaño de una mosca toda curvilínea y caderona que sabia poner a posar sobre todas las superficies, incluidas las de papel (la "A" de Aiva Patglene)

para Arnis Risse

"𝒍𝒆𝒂̃𝒐𝒛𝒊𝒏𝒉𝒐" 𝒚 "𝒐 𝒑𝒊𝒐𝒓"

"Leonzinho" y "o pior" soy para Arnis Risse como hombre en el Amor, o al menos así me expresó que era en su momento para ella. "Leonzinho" y "o pior". Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? no importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "The Prodigy". Además, ella para mí; Arnis Risse es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: mi enunciación primera en una segunda lengua a profundidad, mi boca a boca de respiración ajena y placentera de lengua diferente, mi deseo al frente por la conducción y nunca por la comunicación, tal y cual como en ella lo veía cuando se pone al volante (al timón) o toma arco y flecha en su poder por tierras húngaras. Mujer que fuera de Colombia movió cielo y tierra (que hizo de todo) para que en su país, fuera alguien en su vida y no simplemente quién siempre he sido o había venido siendo. Me enamoré de Arnis Risse en primera persona sin entender muy bien lo que me decía. No sabía tanto de Amor y arte como ella. Me hablaba en un portugués brasilero paulistano, en una pronuncia que poco a poco fui agarrando cuerda y aprendiendo a desatar. Me encontré con Arnis Risse por vez primera en un lugar de Chile llamado Villa Alegre y allí empezó nuestro alegre y pequeño viñedo de amor. Me enamoré de ella al ver como vestía, como bailaba, como hacia Arte y hablaba con su mundo interior y exterior. Fui a ella, me acerqué a besarla y a quererla como solo un hombre nacido en Pasto (Colombia) con mi edad de entonces, con mi historia de siempre, con mis ideas de nunca, con mi estado de paso en Chile a cierta altura de mi vida pudio hacer. Ella toda sonriente me juntaba y apartaba de su cuerpo en sincronía con su ser, como el mar hace cuando toca tierra con las olas, una y otra vez. “Tenho namorado” decía, “Tou casada” repetía, y luego terminaba con la frase “quero muito você, gosto muito de você”. Le dibujé en varias lineas desde el alto valle del Elky un cuaderno entero coloreado en resaltadores fluorescentes lo que sentía y así se empezó a escribirse nuestro romance ilustrado. Ella me envió en respuesta a Pasto desde São Paulo una caja de cereales que contenía objetos curiosos, juguetes, dulces, postales y notas de Amor. Nos amamos de querer estar junto, cuando estuvimos juntos nos enamoramos más des estar juntos y vivos al mismo tiempo pero también nos desenamoramos uno del otro. Bueno, yo la verdad de ella creo que no me desenamore. Terminé mas enamorado pero por fortuna lo he podido ir superando poco a poco. Estuvimos juntos algunos años (no más de 3 o 2) Fuimos a una notaría y firmamos nuestra "unión estable" con la tinta negra sobre el renglón o la casilla en blanco. La mujer que nos atendió, nos dio un caramelo masticable para los dos (no tenía más que uno) Arnis Risse partió el dulce a la mitad y me dio una parte con sus deditos de la mano derecha en mi boca de la cara (deditos de unas uñas que se comía en una boquita diminuta y carnosa de mi cara que me mordía de la emoción). Ese fue en resumen nuestro amor. Trabajamos juntos, expusimos juntos, viajamos juntos, dormimos juntos, vivimos juntos, pero sobre todo juntos nos amamos hasta que un día en Puebla (México) Arnis Risse se enamoró de otro artista que hacía obras a partir de su obesidad (era dos veces más gordo que yo) con el nombre de un ángel y también el de un escultor. Arnis Risse me dejó por este hombre. Y yo dejé a Arnis Risse para que se fuera con él. ;e costó mucho hacer eso. La quería tanto para mi y solo para mi. Sin embargo, después de todo Arnis Risse había dejado a su anterior pareja (la anterior a mi) por mi, para estar conmigo y aunque aquel hombre en principio no lo supo pero lo intuía, ella me lo recalcaba con constante insistencia cuando hacía algo que para ella estaba mal. Siempre ponía en claro que había hecho y hacía mucho para estar conmigo. "Eu faço e ja fiz muito por você" decía con regularidad. No era necesario que hiciera tanto, no tenía que hacer nada, bastaba con que me dejara y me dejo. Había rabia, comparaciones y tristeza por todos lados. Me lastimaba amar Arnis Risse y dejarla de amarla también. Conseguí irme de su lado a tanto hacer. Como si fuera un renacer. Casi me muero, perdí 15 kilos y es la vez que más flaco estuve en la juventud. Volví a Pasto, dejé São Paulo y me abrí un espacio de arte en la ciudad en la primera planta de una casa azul con blanco y recomencé de nuevo a ver el mundo como pude. Vi sólo después de un año de haberme ido de su lado nuevamente Arnis Risse en Bogotá. Estaba allí por cuestiones de trabajo y yo también. Ver a Arnis Risse para mí no solo es ver una mujer por la que siento un incontrolable amor en bruto. Es como ver algo natural que al mismo tiempo asusta y emociona si te acercas demasiado; es raro y es bonito, da vértigo de caer, tiemblo y me paralizo cuando veo en carne viva a Arnis Risse, para mi escomo si estuviera cruzando la cuerda floja en medio de las cataratas del Iguazú. (Ay que miedo, Ay que emoción)

para Liwan Benne

"𝒔𝒆𝒏𝒉𝒐𝒓 𝑨𝒅𝒓𝒊𝒂𝒏𝒐" 𝒚 "𝒎𝒐𝒍𝒖𝒏𝒈𝒐"

"Senhor Adriano" y "molungo" soy como hombre para Liwan Benne en el Amor, o al menos así me expresó que era en su momento para ella. "Senhor Adriano " y "molungo" Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? no importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Buena Vista Social Club". Además, ella para mí; Liwan Benne es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: la mujer del África sur que se me dio a conocer con el sobrenombre de "ambrosia" (alimento para dioses) Liwan Benne trabajaba para entonces (tal vez aun trabaja) como voluntaria para una congregación religiosa como profesora y traductora de ingles al portugués. Diría que es un alma de dios picante, de pestañas largas con tres lenguas de frente y prendidas en llamas para el mundo; un inglés completamente bárbaro, un portugués completamente fixe y un nativo africano completamente musical del que nada entiendo, nada se pero a bailar me pone. Hicimos el amor en casa de una pareja de escritores; del papá y la madrastra de la exnovia de un amigo mio nacido en Portugal. Una casa ubicada en la Salvador Allende de Maputo. La exnovia de mi amigo (que también es mi amiga aunque a mi amigo le cueste un poquito entenderlo), me puso en contacto y relacion favorablemente con su papá, un escritor de profesión, me acogió junto con su esposa, también escritora y como es sabido que hacen ya escritores y artistas en lengua portuguesa ,con toda su bondad, amor y literatura. Me permitieron quedarme por un mes en ausencia de ellos, con un piano antiguo un tanto desafinado, un gato tierno un tanto sin pelo (pelado), rodeado de libros un tanto viejos y una señor un tanto tímida a cargo de la cocina que no encontraba bien que yo cocinara porque le daba la impresión de que podía perder su trabajo, su empleo, su quehacer en la vida de Maputo). Fue una maravilla estar en casa de los escritores, de la madrastra y el papá de mi amiga y poder llevar a Liwan Benne a una cautelosa intimidad para con ella hacer el amor. A Liwan Benne le parecía un sueño estar aunque fuera por unas pocas horas en casa de los escritores a solas conmigo, ella pasaba sus días en en un cuartico con tres o cuatro compañeras más y no podía tener una gota de intimidad a solas (abierta y libre para volar). Entonces hicimos el Amor en la casa de la calle Salvador Allende favorablemente a nuestras anchas. Liwan Benne me escribía poemas y versos sobre cuervos africanos comiendo basura en lengua inglesa. Yo le pedía usando Google Traductor en ingles que me hiciera el amor con toda su oscuridad posible, por la blancura de sus ojos lindos y sus dientes de criatura viva. Liwan Benne exponía para entonces una serie de fotografías, de retratos que había tomado a personas con problemas de adicción a drogas en la Fortaleza de Maputo. Después de ella (igualmente en la Fortaleza) expuse yo "las fragilidades de mi fortaleza interior". Liwan Benne estuvo allí para ver que lo que exponía, fue de las pocas personas que asistió aunque ya habíamos dejado de hacer el amor justo el día de mi cumpleaños. (que mal momento para mi) pero Liwan Benne no quería más estar conmigo pero si quería para mas tiempo en la casa de los escritores. (tal vez la casa le gustaba más) En fin. Decía que era mitad mozambiqueña y mitad sudafricana pero completamente hija de dios. Yo para entonces era un pintor colombiano que hacía murales con niños en la Unidad 7. No solo fue el deseo y la raresa por juntar nuestros colores lo que nos unió, sino porque de alguna forma el destino (que era dios en ella) así lo tenía escrito en idiomas africano (así lo entendía yo) con el paso de los días y el vuelo de los cuervos. Duró muy poco nuestro amor. Se cansó de mí por ser un hambriento y por no comer con moderación. (tal vez, yo no le gustaba tanto para comer o le dejé de gustar por algo que hice o no pude hacer o le daba pena decirme porque pensaba que me rompería el corazón si me lo decía) Tuve entonces un amor con Liwan Benne de corta duración que dejamos empezado, suelto entre el restaurante Piri Piri, las chapas sin pasajeros, unas huellas blancas que pinté a mano con la forma de piecitos en su compañía y uno que otro abrazo prolongado por la avenida Karl Marx y Vladimir Lenin.

para Chelo Lomez

"𝒉𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆 𝒎𝒂́𝒈𝒊𝒄𝒐" 𝒚 "𝒃𝒐𝒃𝒐"

"Mágico" y "bobo" soy para Chelo Lomez como hombre en el Amor, o al menos así me expresó que era en su momento para élla. “Mágico” y “bobo” Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? No importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Gipsy Kings". Además, ella para mí; Chelo Lomez es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: como una ninfa risueña a todo dar, mujer que a orilla de una laguna me obsequió una piedra negra y antes de irse me rechazó entregarle a ella dos piedras blancas que le había esculpido con mis manos de flautista y pesuñas de animal (un "sátiro" también soy para Chelo Lomez en el amor ) Una de las piedras llevaba la forma de un gato dormido y la otra la de una sirena yacente con un tesorito en medio de los senos. La verdad es que yo también le rechacé un regalo que no pude recibir de la manera cómo me lo dio (un portarretrato de familia con marco de madera y protector en vidrio con la cara de los dos, de ella y de mi, todo sonrientes bien enamorados) El Amor con Chelo Lomez nos iba y venía por la internet antes y después de que el ojo derecho se le moreteara. Le conté lo del puñetazo de Vargas Llosa a García Márquez y como el colombiano había pedio a un amigo que se lo retratara días después con su hematoma. Chelo Lomez me pidió que también la fotografiara... Fuera de Pasto le pedí que me fotografiara encapotado con el volcán, hicimos el amor por vez primera en el Encano con una hoguera de fuego lento a nuestros pies. La segunda vez, (por fuera) en el Brasil. “Voy a ir a verte” dijo un día, y así fue. Algo me decía en su verbo “ver”, que en ella era igual que en la medicina, donde ver se trata de tratar, de ver que tiene de mal en la salud y en la enfermedad y así tenía puesto el foco. Viajó a Belo Horizonte y la noche antes de regresar para Bogotá dijo que lo mejor hubiera sido nunca haber venido a mi. Sea como sea, me sentía honrado de que estuviera conmigo en el Brasil. Era la primera vez de Chelo Lomez en el país suramericano de lengua portuguesa (tan parecida y diferente). Viajamos una noche en autobús para São Paulo. Fuimos a ver una exposición del pintor nacido en Irlanda y muerto en España: Francis Bacon. Viajamos en puestos diferentes, no conseguimos ir uno al lado del otro. La mujer que me tocó de acompañante me vomitó en las piernas y dijo que si no me cambiaba de lugar lo volvería hacer porque lamentablemente le recordaba a su exmarido y no le sentaba bien estar a mi lado. a Chelo Lomez le parecía muy loco todo eso y que los perros por nada me ladraran. Una vez en la sala de exposiciones del MASP mirando las pinturas de Bacon, me di cuenta que el ojo derecho de Chelo Lomez se empezaba a moretear. Se formaba en ella un hematoma sin querer, al parecer se había dado accidentalmente un golpe la noche anterior que no recordaba ni cómo ni dónde se había hecho. Le habían sentado mal las caipiriñas hasta hacerla perder completamente la conciencia y también (casualmente) vomitar en lugares indeseados de la casa. No tengo ni idea de cómo se dio el golpe. Dormía dándole la espalda, ignoraba su borrachera, no me quería mover, intentaba descansar, la escuchaba como se quejaba, subía y bajaba escaleras, encendía y apagaba luces, tiraba puertas, pero no tengo la menor idea de cómo se dio el golpe. Lo que si recuerdo es que se enfadó mucho cuando le presenté a una muchacha pintora con la que había cruzado un para de conversas y pasos de baile en el Belo Horizonte (tal vez ese fue el golpe) Presente a Chelo Lomez ante la muchacha pintora como "minha enamorada" y no como "a minha amada" o "a mulher que eu amo" y entonces vino el enfado por todos los cielos. Me preguntó con dos piedras en la mano si la pintora me gustaba porque para Chelo Lomez yo a la pintora al parecer si. Y entonses yo fui torpe, no fui astuto, no pude desarmar su inseguridad y mentir o decir la verdad per darle la confianza que necesitaba, algo como: "si, me gusta la pintora, no lo niego, pero mas me gusta tu Chelo Lomez, por eso estoy contigo" solo dije "si, me gusta" Chelo Lomez no veía por si misma que era a ella a quien quería como mujer por mirar a la muchacha pintora. Se puso celosa, allí empezó la mancha, el golpe, la inseguridad que le desperté con la muchacha pintora le soltó la rienda. Se vino cuesta abajo como una bola de nieve desde lo alto de una montaña hacia abajo y se derrumbó, en avalancha, saco su profesión de Psicoanalista a relucir y las caipiriñas hicieron efecto, como una mariposa toma el vuelo, de un lado para otro, dando tumbos hasta más no poder. Así creo que fue como sin querer, se dio el golpe que se dio y que yo sentía en mi inconsciente haberle dado, nadie le hizo nada, pero estaba conmigo y yo la llene de inseguridad por presentarle a la muchacha pintora y no quedarme callado. Así Chelo Lomez por volar un día al Brasil como una mariposa azul tras de mí y no como la mujer firme y segura que había visto en la montaña se golpeó un ojo. para por lo menos pudo ver las obras de un pintor en vivo, obras del las que no se resistió las ganas de ir a ver. Francis Bacon

para Mordika Vañerto

"𝒎𝒂𝒆𝒔𝒕𝒓𝒐" 𝒆 "𝒊𝒎𝒑𝒐𝒔𝒊𝒃𝒍𝒆"

"Maestro" e "imposible" soy para Mordika Vañerto como hombre en el Amor, o al menos así me expresó que era en su momento para ella. “Maestro” e “imposible”. Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo y recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? No importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Molotov". Además, Mordika Vañerto es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: lo mismo ("maestro" e "imposible") pero en femenino. Es decir; Maestra e Imposible. Y con significados diferentes en cuanto a lo que las palabras aluden. La maestría que Mordika Vañerto me asigna es en cuestión diplomática que corresponde a una conservadora tradición académica por llamar de maestros en Pasto a quienes han estudiado Arte, son artesanos o se dedican a trabajar en albañilería. Por eso, se esfuerza, pero no le sale, no consigue o presenta serias dificultades de tutearme o tratarme de vos (o también de voz); le sale fingido, falso; porque para ella soy un “Maestro” Por lo tanto el “Usted” que me dirige con la maestría, le sale como fruta fresca, le hace juego con su pasión temblorosa y con cualquier enunciado que me dirija a los cachetes. A diferencia mía, la maestría que encuentro o veo en Mordika Vañerto no radica en su labor universitaria, ignoro incluso su vocación como educadora o que fuera de las mejores alumna del colegio privado y religioso de donde nos egresamos... Mordika Vañerto es maestra para mi en otro lado de la calle, que ni siquiera esta en la calle sino en donde nos encontramos, en el Facebook. Es allí donde Mornika Valleto un día me contactó y comenzó lo nuestro. Atreves de una solicitud de amistad de esta red que Mornika Valleto desde los chat y casillas opciones que el aplicativo le proporciona, me colorea, elimina, borra, bloquea, comenta etc. (todas las posibilidades) Es maestra en estar allí , cambia de foto de perfil a diario, y al parecer está super atenta a todo lo que por allí pasa, se sabe todo mi perfil, lo tiene mas que estudiado. (a mi la verdad me asusta , pero hay que reconocer que tiene maestría para eso) incluso sabia que la tenía archivada para que me dejara tranquilo y me lo reclamo ¿como sabia eso? no la bloqué, la archivé ¿será que es jaker de cuentas personales o algo así? Se mete en lo que publico, lo comenta y publica todo el tiempo frases de famosos con fondos que me recuerdan a cajas de chocolate de la marca Italo. También encuentro maestría en Mordika Vañerto (saber hacer con calidad) en su forma de acariciar, en su escucha a viva voz ante lo que dice la gente (en especial los chismes mal contados) y sobre todo, en lo que a mi respecta y puedo dar mi mejor referencia, en lo que sabe con su boca hacer, de afuera para adentro como de adentro para afuera, hay algo mas de degustaciones de abrebocas o pasabocas o de abrir la boca; de más allá o más acá de las palabras y los lengüeteos. Algo que da forma de susurro con ponerla, con lo que sin problema a partir de ella exhorta de placer, me hace gemir de tanta plenitud y solo le basta con que su boca y su mano aterrizan en mi carne (de solo pensarlo se me eriza el penesito)... En relación a lo imposible , yo soy imposible para Mordika Vañerto porque pese al talento de su boca y sus oídos, honestamente, no la amo. Prefiero ser el hombre que soy y no el que ella quiere o al que le dedica en primera pagina junto a otros hombres sus libros de poesías que ha escrito y que que al parecer tampoco la aman. No me despierta deseo de amarla, solo de que me mame (me coma el penesito) Que horrible, ha de ser por eso que me tiene harto; me mama fácil, fácil quedo mamado de ella, suena feo pero es la verdad. Me da jartera amarla, me resulta insoportable. La encuentro pesada, una carga anímica super densa y molesta en muchos aspectos de la vida, me irrita, no únicamente a los que alude en relación a su gordura (que es verdad, esta muy gorda) sino en como a ella se resume "tengo una enfermedad" dice, refunfuña y aclama como si no fuera lo suficientemente leída, estudiada, grande (tiene 10 años más que yo) para afrontar la autoestima y su feminidad con fuerza de voluntad, con criterio y ejercicio todas las mañanas y menos azucares en las tardes. Mordika Vañerto es para mi una simbiosis de distorsión entre Mercedes Sosa y Rossy War a todo volumen (Andina de todos modos) Tal vez por eso me es imposible de escucharla todo el tiempo. Un rato está bien, dos o tres canciones, más ya no. No es porque no la vea como una mujer o sienta placentera, sino porque es una mujer que yo no amo , que no consigo soportar (ella dice que es por que ella es gorda y puede que sea más porque lo dice de la manera que lo dice que lo que dice propiamente) pero no es justo con ella que le mienta y me quede por el mero deseo de que me mame. Aquí el imposible. Me ve imposible porque me siente inalcanzable (como los maestros en la escuela de los que uno se enamora) Es capaz de ofrecerme un viaje a Mexico, ida y vuelta para estar con ella aun sabiendo que eso no es nada bueno para ella, que yo no soy un hombre que la ame. Ni por todo el chile o el picante de este mundo cabrón.

para Jantzy Obanku

"𝒕𝒐𝒕𝒐𝒓𝒐" 𝒚 "𝒎𝒂𝒏𝒊𝒑𝒖𝒍𝒂𝒅𝒐𝒓"

"Totoro" y “manipulador” soy para Jantzy Obanku como hombre en el Amor. O al menos eso fui en su momento para ella. “Totoro” en honor a un dibujito japones (conejito del polvo) y “manipulador ” por hacer (al parecer) en ella injustamente que me quisiera, que me amara y estuviera conmigo cuando ella eso ¡no quería!, ni quiere, ni querrá nunca y si alguna vez ha querido ha sido por error. (tal vez el más grande de toda su juventud y no una sino dos veces) pero del resto, ha sido porque para ella, la he manipulado (manejado sin su voluntad, con mi mente y mi astucia, con juegos y malicia, con mis manos por detrás, al cruzar los dedos o juntarlos y poner pestañas entre las yemas) y así, le he hecho sentir, escribir, decir, pero sobre todo creer y ver cosas no son verdad. Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? No importa. No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Aerosmith". Además, ella para mí; Jantzy Obanku es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: la noble y respetable mujer a la que de cariño llamaba melocotoncita, la cual se bajaba en pura, corriendo la montaña desde el alto panorámico bien de madrugada para estar conmigo a solas. Mi primer amor correspondido, mi primer amor en persona. mi primer beso en la boca, mi primer canto de luna a la luna llena, mi primer tiempo de espera, mi primer orgasmo en mano ajena… en ella está el cuerpo y la sangre de mujer (no de cristo Jesús) que se me dio a mi boca, a mis mano y a mi ser, o se me dio por ser el joven tierno y principiante de hombre que intentaba dejar de ser un "hijo de mami" que siempre fui con ella y nunca lo conseguí dejar. Jantzy Obanku es mi viaje en compañía a Medellín, Cartagena, Bogotá y en un segundo tiempo a cuanto lugar de la zona sur entre Nariño, Caquetá, Huila, Putumayo y Tolima lleva de nombre extraño que haya que ir a ver para creer. Estuvimos juntos en el pasado, hicimos el amor cantidad de veces; pero nunca vivimos más de 5 días bajo una misma construcción arquitectónica y aunque si supimos lo que era en primera instancia el perdón ajeno del uno con el otro, yo luego no supe que se hacía con eso, no conseguí entender que seguía después, tal vez porque para mi después de todo ya no hay nada, no veía nada, o no exista en el fondo nada que perdonar o ante tales eventualidades, las cosas terminan por salirse de las manos y ya no vale la pena recalcar y recalcar porque se terminan diciendo las cosas solo por decirlas. Nos encontramos estudiando, ella de noche yo de día. Un día nos vimos juntos en el taller de grabado y allí empezó la cosa. Lo primero que me regaló de enamorada fue un chocolate de la marca Golpe (ya no existen esos golpes de chocolate, ahora solo vienen los del paquete de papa) Le encantaba regalarme dulces. y a mí me encantaba como lo hacía, tenía toda una performance de magia preparada, metía sus manos en medio de mi cabello y me decía "que es esto que tienes aquí" y eran dulces que me daba porque ella misma los ponía y me hacía creer que estaban allí (en mi cabeza) pero allí nunca había nada. Ella los hacia salir… Jantzy Obanku es una artista formidable y encantadora, coleccionaba las motas de lana que se me formaban en el ombligo por ser este (mi pupo) tan profundo en mi barriga y me decía que con toda esa mota recolectada algún día se confeccionaría una almohada. No me gustaba que la gente no fuera capaz de mirarnos como enamorados y nos tratara de hermanitos, después, no me gustaba que nos vieran como pareja sino como compañeros de trabajo. Que tonto fui, ya pasó. Cometí error ortográfico tras error demográfico y así fue como aprendí algo que no sé cómo se escribe ni que es; pero, si sé dónde está y donde puede verse hasta hacerse realidad. Me disculpé públicamente ante el estado Colombiano en la cultura por lo sucedido con Jantzy Obanku y lo hago aquí hoy de nuevo con el mundo, Disculpas desde el fondo de mi corazón de humo por lo del separador a Jantzy Obanku y ella, como siempre: todo el Amor lejos de mi. No se cuántas víctimas o culpables hay en todo esto o si solo reste yo, pero si tuviera que culpar a alguien de mi parte por haber amado a Jantzy Obanku sin saber amarla, siendo joven y no un adulto tan adulto como se esperaría, seria a todo el rock en español que escuché en mi vida, al video juego de Guitar Hero que jugué con ella y a los Beatles y Michael Jackson también en primer lugar. (¿por qué tienen que ser estos el primer lugar?)

para Pamy Marqueinez

"𝒏𝒊𝒏̃𝒐" 𝒚 "𝒄𝒉𝒖𝒓𝒐𝒔𝒐"

"Niño" y "churoso" ("niño churoso") soy para Pamy Marqueinez en el Amor o al menos así me expresó que era en su momento para ella “Niño” y “Churoso”. Habia momentos, que de la nada, me pedía con tanto amor: “hola ve, hace algo chistoso” con una voz sonriente de niña dios.... Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? No importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Zz top". Además, ella para mí; Pamy Marqueinez es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: la mujer de torrencial calor humano y vitalidad extrema que en el tiempo de la cuarentena, cuando no podíamos salir de casa, fue a mi casa para ser la casa de verdad, para empezarla a tener. Pamy Marqueinez vivió conmigo y me abrigo con ser a su ser. Es por tanto la razón primera que encontré para tener cuatro paredes y una llave para ella, otra para mi y que mi mamá no se metiera donde no la habían llamado. Una casa para estar con Pamy Marqueinez ya que no podíamos salir por pandémicos. Pamy Marqueinez y yo nunca estuvimos unidos en matrimonio bajo la ley de dios. Pero si al mismo tiempo en el estar andino a su lado era algo similar .Todo un privilegio en carne viva aunque fuéramos victimas y responsables del peor de tordos los comienzos de la historia en el Amor (Yo más que ella, claro, por ser el mayor) Sea como sea, fuimos hechos para juntarnos andando por andinos y juntos separarnos por los andes para seguir el rumbo que lleva al mar. O así lo veo yo. Y aunque no tuviéramos el amparo o un trato hecho ante la notaría, en la justicia o el consentimiento de los mayores para estar noche tras noche junto y día tras día viendo y haciendo el amor cuanto quisimos en el mismo techo y un mismo sol, allí estamos los dos. Nos amamos tanto como quisimos durante toda esa pandemia del Covid 19 y hasta un poquito más. Viajamos a Cali, Quito, Cuenca, Bogotá y otros lugares por allí. Un día, estando al volante de un carro negro que he golpeado un montón de veces por manejar como manejo, estacionado a las afueras del parque infantil de la ciudad de Pasto, le di un anillo de compromiso de piedrita azul ambar y oro blanco que compre por internet para pedirle que sea la mujer conmigo en el amor, que sea el amor de mi vida en adelante, en todas las direcciones que le fueran a ella posibles. Pero no se lo supe dar, fui tan torpe y descuidado. Tan poco hombre u hombre malo, no se lo di ni siquiera de frente, se lo di estando ella como copilota, fui un desastre, claramente no era el momento ni el lugar para estacionar o conducir en esa dirección. me miraba como diría el cantante "Edson Velandia" con ojos de "agujeros negros” y toda perpleja estaba como si mirara para un precipicio o hacia un viaje sin retorno. Se puesto el anillo y lo llevó puesto hasta que el dedo se le engordo (yo también me engordé pero también adelgacé) . Lo cierto es (y reconozco con el dolor del alma) que yo me fui de su lado primero antes que el anillo saliera del dedo para que pudiera respirar, me fui de su lado para cursar el doctorando en Portugal. para emprender mi tesis de lo Antitemático y la deje con el aniño puesto esperando que viniera atrás de mi sin no hacer más que empujarla para que se fuera por otro lado, al Perú; animándola para que pasar por lo menos un tiempito en esos lados que a mi siempre me la retrataban como alma Inkaica por que ella es mi para mi una mujer amauta. Tal vez allá se quedó y encontró un amor de frente allá en el Perú y no de helado o de lado. Pamy Marqueinez nunca me pidió nada del otro mundo y me perdono la canallada, el revolcón que me había tirado con su amiga Yetjomia Rumieldo hasta donde más pudo. Cuando nuestra relación se acabó un año después de estar en contacto a la distancia por parte y parte, fue muy concisa en lo que dijo: " 𝘷𝘰𝘺 𝘢 𝘴𝘦𝘳 𝘮𝘢𝘮𝘢́, 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘤𝘢𝘮𝘪𝘯𝘰𝘴 𝘴𝘦 𝘴𝘦𝘱𝘢𝘳𝘢𝘯, 𝘷𝘦𝘯𝘨𝘰 𝘥𝘦 𝘵𝘰𝘮𝘢𝘳 𝘺𝘢𝘨𝘦́ 𝘺 𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘴 𝘵𝘦𝘯𝘦𝘳 𝘶𝘯 𝘯𝘪𝘯̃𝘰, 𝘺 𝘯𝘰 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘪𝘨𝘰 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘶 𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘶𝘯𝘰, 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘶𝘯 𝘯𝘪𝘯̃𝘰, 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘴 𝘰𝘤𝘶𝘱𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘵𝘶𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘶𝘥𝘪𝘰𝘴 como siempre, en aprender y aprender 𝘺 𝘯𝘰 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘵𝘦𝘯𝘦𝘳 𝘩𝘪𝘫𝘰𝘴, 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘤𝘢𝘮𝘪𝘯𝘰𝘴 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘢𝘯 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘢𝘲𝘶𝘪́. 𝘛𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘰 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘰, 𝘊𝘩𝘢𝘰... 𝘈𝘥𝘪𝘰́𝘴"... A mitad de ese mismo año ya estaba en Barcelona al lado de una estatua de Joan Miró con un sombrero de alpaca en la cabeza. No quiso verme, quiso dejar Europa sin que me enterara, era importante para ella pisar ese lado del globo terrestre, cuidar a unos viejitos, saber lo que pasa la gente de su pueblo al otro lado y dejarlo, dejarlo sobre todo estando yo allí, para dejarme de verdad, sin que yo me diera cuenta. Así fue como finalmente me dejó porque a fin de cuentas yo, ya la había dejado por estar en Europa, en Portugal pero ella a mi no y necesitaba hacerlo desde Barcelona y por su cuenta. Me dejo como tiene que ser, en paz con ella y en paz con migo mismo.

para Sicxa Bitell

"𝒔𝒊𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒃𝒆𝒔𝒐" 𝒚 "𝒎𝒂𝒍 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓"

“Simple beso” y “mal escritor” fui para Sicxa Bitell en el Amor. o al menos así me expresó que era en su momento para ella. “simple beso” y “mal escritor” Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos, Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da? No importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "The Cure". Además, ella para mí; Sicxa Bitell es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: mujer como nadie y como todas en el singular prudente como muchas más lo podrían ser. Extremadamente prudente (no he dicho pudiente pero podría) y recatada, de buena y sana familia dedicada a que la papa se de para tener dinero y con qué pagarle a los empleados. Mujer de buen corazón a quien pasé a visitar más de una vez y me abrió la puerta de su casa para que pasara adentro en mi mal estado en mi momento parar cuando me dejaba por entonces ser su amigo. Como ya no le lucía bien que yo fuera su amigo, para estar con otros que nunca me verán como su amigo, me dejó. Dejó conmigo también unas fotocopias plastificadas de portada violeta traslúcida de un libro sobre la importancia del Dadá. Sicxa Bitell es extrovertida pero al mismo tiempo sigilosa y aunque eso no le parezca coherente o una buena combinación al mundo, a ella le queda bien. De cuando me encontraba con ella recuerdo con Amor que se había montado su propia línea de ropa interior o lencería ancha (nada de tangas brasileras) hecha por ella que confeccionaba y vendía en ferias alternativas de la calle a las afueras de la iglesia de la Catedral en Pasto. Hay un poemario erótico en fragmentos que compuso dedicado de la última letra del abecedario a la primera que algún día me quiero leer al revés, de atrás para adelante. Hay que decir que nuestro amor en realidad no es nada, Es insignificante y para colmo estamos enemistados porque como se sabe ya, la amistad es más importante en el amor y es coherente que le sea apropiada por los lados que mejor le plazcan. Por los lados en los que yo nunca he sido visto como persona ni como artista, ni como nada, sino como todo lo contrario pero no de frente a la cara sino a las escondidas porque esa gente con la que anda no ve por ella de tanto andar fijándose en los demás (que vergüenza ser amigo de ese feo a de decir) En fin. Sicxa Bitell y yo solo nos dimos un beso (para mí fue un deleite). Y una cogida de mano (para mí un fue desestres). (Primero las manos, luego la boca y nada más) Nos dimos el beso y las manos en casa y de frente a un amigo artista que no en balde se hace llamar a si mismo “El Seso”. (como aquello que cesa bajo la horrible noche colombiana y como la materia que tenemos los humanos adentro de la cobertura craneal; Seso, en singular y no en plural). cuando "El Seso" vio lo tempestivo del pequeño beso que nos dábamos Sicxa Bitell y yo, todo amable nos cedió la cama o el dormitorio de su casa para estar más cómodos o en confianza dentro de la llamada intimidad. Sicxa Bitell y yo. Fuimos a la cama, nos acostamos, pero no pasó nada más. Ni el cuervo de Poe, ni la hojarasca de Márquez. Sicxa Bitell me dijo: “ola ve, yo la verdad mejor me voy” y yo le dije:” tranquila, mejor descansa, no va a pasar nada. no haría nada que tu a mi no me quieras hacer, duerme que es tarde, mañana nos vamos” y así fue. Dormimos y nada pasó, solo la noche y amaneció. Cuando el sol salió fui el primero en ponerme en pie, Sicxa Bitell todavía dormía o se hacía la que dormía, lleve mi mano a su frente y le susurre mi despedida. Ni se mosqueó, pero estaba más viva que los dedos de mis pies todos fríos y entumidos . Me fui de allí y luego más tarde, ese mismo día, antes de bloquearme o eliminarme de su Facebook me escribió por el chat un poco avergonzada por lo sucedido. Expresando que eso nunca debía haber pasado, que no sabe cómo paso y que se sentía mal por lo sucedido. Tal vez imaginaba que yo me imaginaba que quería imaginarme casado con ella, teniendo hijos, viajando en Francia y montar una galería de arte pastuso en París. Sicxa Bitell es de las personas que me detestan por ser como soy. como los buenos decentes del mundo detestan al reguetón, en mi caso, por mal escritor, mal compositor, mal compañero en todos los sentidos que esta actividad de letras puede envolver. La mala letra, la mala ortografía, la mala puntuación, el mal español; pero sobre todo la falta de educación. Y concuerdo, no escribo para ser alguien sino para dejarme ser. Tal vez, mi razón no inventa recursos para dármelos a la boca, no me invento cosas para hacer poesía, sino que las voy viviendo como se me van dando porque ya para mi lo son, en todas sus direcciones habidas y por haber, poesía como tiene que ser. Yo no soy poeta, que voy a ser poeta ni tampoco poesía, si algo soy es el poema, vivo y en carne propia, andando por allí, sin vergüenza ni compromisos, por toda la humanidad. Antitemático; Antipoético como los poemas del chileno Nicanor Parra o la propia cartulina que lebantada en manos portuguesas por las calles de Lisboa se le decir a Sophia de Mello Breyner en su juventud y para las juventudes del mañana "a poesia está na rua"

para Tetzania Borneto

“𝒑𝒂𝒊𝒙𝒂̃𝒐” 𝒆 “𝒄𝒐𝒊𝒕𝒂𝒅𝒐”

"Paixão" y "coitado" soy para Tetzania Borneto. o al menos así me expresó que era en su momento para ella. "Paixão" y "coitado". Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿qué más da?. No importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Cuco Baloy". Además, Tetzania Borneto es para mí, antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: una señora de avanzada edad que me despierta una extraña y enorme estimulación sexual concluida en cariño y bienestar. Fraterno amor sexual en boca cerrada. Hay en Portugal un lugar por el Alto Douro que se llama Trás-os-Montes (Atras de los montes) y de por allá viene Tetzania Borneto; pero hace mucho que no va por allá. Ya tubo toda una vida y de todo en ella hay pero le gustaría “arranjar” un compañero para el amor. Nos encontramos en Coímbra. hicimos el amor unas tres o cuatro veces y luego lo dejamos. O yo al menos por mi parte lo dejé o mas bien lo trasladé en donde queda la amistad y creo que va en buen curso con la mar. Que recuerde, antes de Tetzania Borneto no hice amor alguno con ninguna mujer nacida en el continente Europeo. Ella es la primera mujer nacida propiamente en Europa, portuguesa, europea del confín con la que he estado. El punto ardiente aquí, es que Tetzania Borneto está muy lejos de tener o estar un poco cerca de mi edad. Está muy por delante. Me dice "estou velha para ti" pero igual no se importa y me da y busca amor como mujer señorial. Tiene más años que mi mamá, no llega a ser como mi abuela pero en algo me la recuerda. Tetzania Borneto quedó viuda antes de llegar a los 40 y trabaja como bibliotecaria en la Universidad, tiene un gato negro siego que adoptó por intruso (o rapto por entrar en su casa y no deja salir porque dice que el gato la ha escogido) Vive en una casa pequeña con un musico joven nacido en lo que había sido La Unión Soviética que casualmente tiene por nombre y la edad la misma de su hijo, de su hijo, que también es artista, hay fotos por toda la casa pero el ya no vive allí hace muchos años y es menor solo con dos o tres años que yo. El hijo de Tetzania Borneto esta en Londres donde se ganaba la vida como tatuador, a tatuado a su mamá en sus comienzos mientras le agarraba práctica a la aguja. Tetzania Borneto muy amorosa y atenta, me envía regalos, me envía buenos días en tarjeticas de memes día tras día y siempre está dispuesta a ayudarme. Sea amor del bueno o amor del malo, no es nada complicado para mi sentirme deseado y querido por Tetzania Borneto. En nuestro primer encuentro me regaló fotos de cuando ella era más joven. Fotos que ella no quería más. Toda una rebelde en sus fotos se puede ver. La primera vez que hicimos el amor fue en la oscuridad. A Tetzania Borneto le gusta la oscuridad o no quiere que del todo la vea a la luz. Esa primera vez apagó todas las luces, pero no cerró la puerta de su cuarto, en un momento sentí que alguien nos observaba, no sé si era su gato ciego, o las fotos de sus hijo o el musico nacido en La Unión Soviética que acababa de llegar de trabajar (tocaba guitarra eléctrica en la Baixa de Coímbra para hacerse sus monedas)

para Yetjomia Rumieldo

"𝒎𝒂𝒍 𝒑𝒐𝒍𝒗𝒐" 𝒚 "𝒎𝒂𝒍𝒂 𝒄𝒍𝒂𝒔𝒆"

“Mal polvo” y “mala clase” soy para Yetjomia Rumieldo en el Amor. O al menos eso fui en su momento para ella. “mal polvo “y “mala clase“ Yo diría que fui alguien indignante; indigno y sin dignidad. Un hombre sin escrúpulos. Por eso tal vez escribo esto que escribo, para tener conmigo un poco de aquello que no tengo o recobrármelo (sacármelo) de algún lado. Pero si no se da ¿Qué más da? no importa, No creo en dios para ir al cielo y no creo que el diablo me allá cumplido mi deseo de ser un "Marvin Gaye". Además, es para mi Yetjomia Rumieldo antes que nada, hoy y hasta que pierda mi “yo” de vida en esta tierra: la pola y el polo a tierra en las alturas por el alto Sibundoy que durante un viaje astral en la maloka de un taita que de nombre lleva un día de la semana que no era en el que estábamos para recibir al yagé, le preguntaba al cosmos como tenía que hacer para ver y no creer en creer y no ver y ver para creer... y sin querer Yetjomia Rumieldo me ayudó a encontrar la respuesta. Por poco me muero de tanto vomitar de ese viaje astral. No me podía ni mover, perdí mi cuerpo por completo y toda orientación en la tierra, no estaba ya en este mundo, o tal vez lo estaba por primera vez como debe ser, adentro, muy adentro, sucumbido y flotante en la savia amazónica del yagé. Si no hubiera sido por Yetjomia Rumieldo no vuelvo más a comer gallina o distinguir entre cilantro y perejil. Me agarraba de su cabellera suelta con todas mis fuerzas para no morirme” despacio ve, que me lastimas” decía mientras sonreía y sus ojos eran de planetas . Mas tarde ella solita le hacía frente a unos jovenes taitas que se reían en Inga o en Kamza.” De que se ríen” le decía “díganlo en español para reírme yo también” y los dejaba calladitos, en silencio. Yetjomia Rumieldo me tendió la mano como amiga cuando más necesitaba y luego como mujer, pero no como lo que el mundo entendería de una buena mujer y yo menos como el hombre bueno o ejemplar orientador de tesis para su arte. Se dio el momento, estábamos solos y no fue si no que ella me lo pidiera “quiero que me penetres” dijo, en voz clara y sin temor alguno y yo, corriendo me vi en la tarea de quien hacer lo que sea por hacer algo bien, con todo el gusto cuando algo le es de su habilidad desintegrada. Yetjomia Rumieldo adelantaba una tesis a la que titulaba algo asi como “Formulas de Vida” donde investigaba la relación del animal con los humanos y no al revés. Se suponía que yo era el asesor, pero sobre todo su amigo. Que mal fue haberla penetrado. Además, el problema grave con Yetjomia Rumieldo fue que no hicimos el amor. Por el contrario, nos tiramos uno abajo; el que teníamos con Pamy Marqueinez, Porque Pamy Marqueinez era su amiga y yo para empeorar la cosa, el "pololo" dirían los chilenos, la pareja masculina de Pamy Marqueinez. Y es que Pamy Marqueinez se encontraba en ese instante en la amazonia ecuatoriana escampándose de brutales aguaceros mientras Yetjomia Rumieldo mojaba la estera común un cántaro roto en par patadas y yo me venia de la presión y la impresión convulsiva que me pasaba por dentro “no te orines” le dije, “no es mi orina" dijo "es mi orgasmo, y ahora quiero darte sexo oral” pero yo ya no podía no quería mas, no solo porque el cuerpo no me daba sino porque la conciencia me estaba matando . Así acabo la cosa y yo me sentía terrible, insignificante, despreciable, el ser más horroroso de la tierra y cuando regresó de la amazonía ecuatoriana Pamy Marqueinez fui corriendo como cuando un niño quiebra un plato de la casa y prefiere ir corriendo donde la mamá antes de que ella lo encuentre roto y no ser capaz de levantar pedazo por pedazo y repararlo o ir a una tienda y comprar un nuevo plato, Fui a contarle lo sucedido antes que Yetjomia Rumieldo le fuera con otro cuento. "Yo sabia" decia Pamy Marqueinez furiosa y al mismo tiempo segura de lo que decía. Ambas me odiaron hasta el fondo por ser quien era, por ser el hombre que era, pero Pamy Marqueinez se quedó un poco más de tiempo y me lo hizo pagar con Amor “ahora vienes y de aquí no te sales, de esta cama no te sales” dijo y con sus piernas grandes me envolvió” además, Pamy Marqueinez y yo, nos necesitábamos como equipo, mutuamente, andábamos metidos em medio de un trabajo para ir a Bogotá. Diría que Pamy Marqueinez me perdonó de alguna “forma de vida” lo que hice con Yetjomia Rumieldo (su amiga) y continuó amándome hasta donde más le dio. No volvimos a tocar en el asunto. Pero el punto aquí es que Yetjomia Rumieldo quedo por fuera de mi vida y no la supe valorar como tenía que ser, como amiga antes que como mujer. Es una pena la verdad. Yetjomia Rumieldo prestaba mucha atención a mis relatos sean ciertos o falsos sobre el uso que en la calle de joven le dí al dinero que por un premio en arte había ganado para gastarlo o más bien dárselo a mujeres alrededor de la plaza del carnaval a cambio de consentimientos y estímulos sexuales. Concluyó Yetjomia Rumieldo diciéndome que le debía plata a ella por el tiempo que había estado en el espacio de arte que tengo en Pasto en el que me ayudó de muchas formas posibles. "me debes plata" Yo como animal plumero me puse, saltaba sin volar de un lado para otro "no vuelvas más" le cacareaba como solo una gallina sabe hacer, que decepción, no era ni tan solo un poquito como el mono que inventó Fran Kafka para la vida en el “informe para la academia” que Yetjomia Rumieldo cuando era mi amiga me regaló.

al ser el segundo

para mi abuela

Tengo un par de primos que tienen por abuelo a un viejito de Ipiales (ipialeño) jubilado de profesor en matemáticas de nombre Segundo. En mi juventud pastusa (que no puede ser si no pastusa haya yo estado donde haya estado) ignoraba que "Segundo" era un nombre de pila, imaginaba por ejemplo, que el cantante ecuatoriano que escuché en más de una fiesta entre Ipiales y Pasto (Segundo Rosero) era el nombre artístico de ese cantante famoso por su tema "sabor a miel". En fin, Si no estoy mal, a Don Segundo (el abuelo de mis primos y profesor de aquellos que con solo ver a los jóvenes ya le están dando con la mirada la lección antes de darte la palabra) le he de haber estrechado en mi juventud su mano unas dos o cuatro veces a lo mucho. Y sea como sea, aunque yo no tenga por nombre de pila Segundo (y tampoco un abuelo presente en mi existencia que consiga recordar) si llegue como nieto de segundo a los brazos de mi abuela. Para ella soy el segundo de 8 nietos que tiene por haber concebido 8 hijos de un matrimonio con un hombre al que por todo lo terrible que le hizo a ella y a sus hijas e hijos apoda: "El Caifás". (en alusión al sumo sacerdote judío que se acusa en el catolicismo como uno de los principales responsables en la muerte del Cristo Jesús) Mi abuela es super católica, Ha pasado días enteros en iglesias de Pasto y ha asistido a millares de misas en su vida. Creo que ha estado en mas misas de lo que yo como estudiante he asistido a clases en la universidad y no es por presumir pero yo he ido a muchas clases en varias universidad y en de distintos países y no solo de joven sino también de adulto. Pues con todo eso, mi abuela a ido mas a misa. Mi abuela nunca fue en calidad de alumna en su vida a la universidad. Estudió hasta quinto de primaria, un grado básico en Colombia donde se aprende a leer, escribir y con los numero a contar, sumar, restar, multiplicar y dividir. Y una que otra cosa sobre el mundo, los colores, cuales son los países y que el agua también es hielo y también vapor. No fue a la secundaria, nuca ha usado un computador en su vida o buscado algo en internet. Extrañamente nunca salió a vivir fuera del centro de Pasto y no recuerdo haberla visto o estado con ella en ningún bus urbano de la ciudad. Solo caminando por la ciudad. De niña y vieja mi abuela, que no viene del campo pero dice que los huevos de gallina de campo son mucho mejores, ha pasado mayoritariamente tiempo de su vida en el primer piso de una casa antigua de tapia entre la calle 26 con 16 no muy lejos de la iglesia de la Catedral y el teatro Imperar de Pasto (En pleno casco histórico dirían los historiadores) Cuenta mi abuela (siempre nos cuenta a todos lo mismo de distintas maneras) que en resumen: prácticamente la presionaron en su familia para que se casara con "El Caifás" por pura conveniencia de sus hermanos mayores y su mamá (a quien al parecer, le apasionaba este hombre y se daba con él sus amores). Contrajo entonces matrimonio mi abuela con "El Caifás" a quien al parecer jamas quiso, jamas amo y jamas quiere volver a ver. El hombre trabajaba en un puesto notable y distinguido de la cervecería Bavaria de Colombia pero infelizmente según cuentan mis tías, tíos, mi mamá y mi abuela era un papá y un esposo que "traba a los golpes" es decir, maltrataba, asustaba, traumaba, agredía, infundía terror y cobardía tanto a mi abuela como a sus hijos. y para colmo se cuenta que huyó tras un fuerte enfrentamiento por querer básicamente abusar sexualmente de una o uno de sus propios hijos dejándolos a todos sin casa y sin comida y nunca siendo más buscado. Por lo que cuentan no queda más que deducir, que desastre de persona, cuanta maldad. Nos dejo "!en la calle!" dice mi abuela. Cuenta que en fila se quedo con 5 niñas (mi mamá y mis tías) y 2 niños (mis dos tíos por que el primero, ya se había muerto de bebe) Regreso mi abuela con sus hijas e hijos a casa de su mamá. La casa del centro donde vive. Pese a esta "consternadora" (palabra portuguesa que para español Google traduce como desalentadora) historia que día a día siempre mi abuela nos recuerda, ella es el amor, que junto a mi mamá y mis tías me criaron cuando yo era bebe y también en parte de niño. Mi abuela me ha preparado deliciosos jugos, sopas, galletas, tortillas, pasteles, plátanos, papas, yucas y, crispetas con unas salchichas que recuerdo eran mas rojas que un pimentón y que compraba en una salchichería de Pasto donde tiene reproducciones impresas de una serie de pinturas, de toreos y cornadas de Fernando Botero (el pintor colombiano), Un lugar llamado La Holandesa y a la que mi abuela llama "El Lebries" porque dice que así se llama el dueño de la salchichería y ella dice conocer a casi todos los dueños de cosas ricas y buenas de Pasto. Mi abuela también me ha confeccionado desde chalecos, maletines, pantalones, camisetas, bufandas, gorros, chales y disfraces que usé de niño y también de joven (el primer traje que me hizo fue el de marinero en color azul con blanco, a mi primo, el primero de mis primos, le hicieron fue de comandante de barco ingles en azul oscuro y amarillo) Mi abuela es una maravillosa costurera. Durante mucho tiempo, como fuente de ingreso económico tras la tormentosa y brutal ruptura con el único hombre en toda la vida que la dejo "en la calle y con 7 bocas que alimentar" (no se porque no cuenta la boca de ella cuando dice esta frase) fue la costura, pero también jugar a la lotería (se ha ganado uno que otro chancecito) y arrendar casa grandes, elegantes y bonitas de Pasto para subarrendar por habitaciones a estudiantes universitarios y ofrecerles comida dentro del alquiler. Como quien dice, estar al servicio de muchas mas bocas que alimentar, más personas ademas de sus hijos mientras estos maduraban. El sueño frustrado de mi abuela es no haber sido santa; o por lo menos haber llegado a monja que era lo que quería en su vida y no haber tenido que vivir todo lo que vivió. (ni hijos, ni sexo, ni boda, ni fiestas, ni bailes, ni ruidos ni nada de esa de eso... nietos si) Se caso de negro un 24 de Diciembre a los 18 años de edad y considera sin excepción alguna a todas sus hija mujeres "malas" por la sencilla razón de que no le hacen caso, le refutan, le contestan, se le quejan, no la escuchan y para mi abuela "así no debe ser". Y considera a sus dos hijos varones pobres desafortunados "pobrecitos" dice "fracasaron". Lo dice porque uno de ellos termino en lo que se conoce como la indigencia, viviendo en las calles de Pasto, adicto a las drogas y según cuenta una tía que no vive en Pasto pero tiene amigas que le cuentan a ella mi tio, en que vive en la calle se desnuda y estimula sexualmente a otros hombres bien sea por amor o bien sea por dinero. Mientras mi otro tío, muy lejos de Pasto, a las afueras de Bogotá, en Mosquera trabaja de sol a sol, sin parar, dele que dele, en una fabrica industrial hora tras hora, día tras día y de tanto trabajar sin parar, sin tiempo para nada más y tan lejos de Pasto o mejor, de Ipiales, posiblemente su exmujer que es de Ipiales (la hija de don Segundo y también profesora de matemáticas) se termino desenamorando de mi tío, le perdió el gusto, el amor, lo dejó de amar y se fue con otro hombre que seguramente no trabaja tanto, o trabaja cerca de ella o incluso en lo mismo lugar que ella trabaja. En fin. Paradójicamente a sus 8 nietos mi abuela, sin excepción, no nos considera malos o fracasados. Bueno, a mi me dice que yo soy el más "necio" de todos, el mas "travieso", el mas "jodido", el más "dañino" pero en general nos considera a todos sus nietos su bendición en la casa, la satisfacción mas bella que ha podio presenciar en la vida, Recuerdo que de niño me llevó cantidad de veces al dentista (se quedaba dormida en la sala de espera) me llevo a comer helados al California (una heladería en Pasto de propietarios sordomudos) a comprar telas al Moderno (un almacén de telas rodeados de otros almacenes de telas) y no ha habido día que no me ofreciese algo para bebe, comer, tener, llevar, gastar o vestir. " Hace frio, póngase esta chaqueta de su tío " me dice y y se saca una chaqueta de un costal lleno de retazos de tela "tome este peso para el bus" me dice también y se saca un billete arrugado al levantar un plato o un cojín. Y lo sigue haciendo aunque yo, ya no sea niño, ni joven sino un adulto que trabaja como profesor en la universidad. (aveces lee revivo y aveces no pero mi mamá dice que siempre debo recibir, que no importa si no me hace falta que lo puedo devolver de otras formas para ella pero no rechazar, esta es la lección que en la vida aun me falta por estudiar a profundidad) Soy el único nieto de mi abuela que no tiene hermanos ni hermanas, el único al que se le ha muerto el papá de niño y el único al que de joven no le fue obstruido ni velado el camino de estudiar artes visuales, teatro, musica o literatura en la vida sin miedo al que dirán ni al que comer, porque si de algo se vive en arte es de hacer de la vida una belleza en resonancia magnetica con todas las otra ciencias habidas y por haber, una aventura, un porvenir. Mi abuela me dice de cariño de muchas maneras, desde "gugua loco" hasta de "el profe" y también "mi ñatico" Asegura también que mi cabeza tiene la contextura craneal del "abuelo Benjamín" (es decir, del papá del " Caifás") un hombre que de un sólo susto, le dio un patatús y perdió la vista y se quedó ciego y murió siendo muy pero muy anciano pero sin volver a ver nunca más. Si algo veo yo, desde niño y solo de adulto lo llegue a apreciar mejor, aunque no vea con frecuencia es a mi abuela. cuando la tengo de cerca a sus ojos, eso para mi es como ver el mundo a la distancia y al mismo tiempo encarnarlo, veo en sus ojos y veo caminos de noche, todo oscuros, con una pequeña lucecita en el fondo a la distancia, que pasa volando y no es un cometa, ni un rayo sino un simple brillo de humedad. Allí, en el mirar de sus ojos veo paisajes nocturnos de matorrales y puentes de madera que se pasan volando uno tras otro, que se me abren y cierran en en el profundo color oscuro de mi ser, con un fuerte aguacero o tempestad de fondo donde las gotas de lluvia caen y suena a melodía, Tal vez es eso lo que brilla, la lagrima, el agua de mar que los mamíferos levamos en los ojos. El navegar del interior.